River Houses

El buen uso de la tierra puede ser una solución al cambio climático, si frenamos la deforestación tropical y manejamos los sistemas de producción agrícola y ganadera reduciremos las emisiones provenientes de los mismos.

Estabilizar el Clima

Importantes estudios realizados a nivel mundial demuestran que nuestro clima está cambiando como consecuencia de las actividades humanas que liberan CO₂ y otros

gases de efecto invernadero a la atmósfera. La agricultura, silvicultura y ganadería representan casi una tercera parte del total de emisiones a nivel mundial.

  • Un buen manejo del suelo podría absorber un 10% de las emisiones de CO2 a nivel mundial.

  • El mundo ha experimentado un aumento en la concentración del CO2 atmosférico (de 278 ppm en 1750 vs. 390,5 ppm en 2011).

  • TEl IPCC calcula que los océanos del mundo han absorbido aproximadamente el 30% de las emisiones humanas de CO2

Global Emissions
Principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera a nivel mundial (2004).

Teniendo en cuenta lo anterior, Es probable que dichas emisiones aumenten en la medida en que los agricultores y ganaderos alrededor del mundo se esfuercen por mantenerse al día con el crecimiento de la demanda. A corto plazo, el cambio climático generará condiciones climáticas más severas; fuertes sequias, inundaciones y temperaturas extremas que pueden exacerbar los desafíos crecientes en materia de acceso a la tierra y seguridad alimentaria, limitando la producción mundial de alimentos, fibra y combustible. Se cree que los más pobres serían los más afectados por estos fenómenos ambientales; sin embargo, El uso adecuado de la tierra podría representar una solución al cambio climático.

Si la humanidad logra frenar y revertir la deforestación tropical y degradación forestal a través del manejo de los sistemas agrícolas y tierras de pastoreo de tal forma que se acumule más materia orgánica en el suelo y se reduzcan las emisiones asociadas a la producción agrícola y ganadera, entonces el uso del suelo podría capturar más CO2 de la atmósfera del que emite. La disminución de la deforestación en la Amazonía brasileña demuestra que es posible reducir las emisiones rápidamente.