Informe destaca las oportunidades que las jurisdicciones tropicales podrían obtener en cuanto a la distribución de beneficios para los pueblos indígenas y comunidades tradicionales en las iniciativas de conservación de bosques


Earth Innovation Institute y diversos socios de la Alianza para los Trópicos Sostenibles y el Consorcio de Apoyo a los Pueblos Indígenas, Comunidades Locales y Bosques publicaron un informe en el que explican la necesidad de lograr una mayor inclusión de los pueblos indígenas y comunidades tradicionales en las iniciativas de conservación de bosques.

Los territorios de los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales que son formalmente reconocidos por los gobiernos comprenden aproximadamente el 18% de los bosques tropicales del mundo, abarcando más de 350 millones de hectáreas en 30 países tropicales. Durante miles de años, los pueblos indígenas y tradicionales han sido administradores y protectores de los bosques, pues los han aprovechado de forma sustentable. Estos contribuyen a la mitigación del cambio climático, pues mantienen el carbono en los bosques tropicales y evitan que pasen a la atmósfera, en donde calentarían el planeta.

Sin embargo, el papel de estas comunidades en la protección de los bosques tropicales no ha sido reconocido debidamente. En raras ocasiones participan en los diálogos de desarrollo regional y por lo tanto carecen de oportunidades de acceso a servicios de salud, infraestructura, saneamiento básico y educación. Además, en muchos casos, sufren de la falta de reconocimiento de sus derechos y de conflictos sobre la tierra y sus recursos naturales.

“Para que las iniciativas para proteger los bosques  sean sostenibles en el tiempo deben establecer una  relación directa con los guardianes que protegen los bosques.  Esto puede ayudar a que tengan mayor impacto y más beneficios, no solo para los bosques, sino también para las personas.  Son los pueblos  indígenas y comunidades locales  los que han  luchado por proteger los bosques tropicales, en las regiones de Mesoamérica, la Amazonia y otras regiones del mundo  y por lo tanto debe  existir una integración formal de sus propuestas  en las diversas iniciativas para proteger los  bosques”, Cándido Meza, Secretario de Relaciones Internacionales de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB).

El nuevo informe, Aumentando los Beneficios de REDD+ para los Pueblos Indígenas y Comunidades Tradicionales a Través de un Enfoque Jurisdiccional, representa dos años de investigación por parte de cinco organizaciones (Earth Innovation Institute, Instituto Del Bien Común, Inobu Prisma y ProNatura Sur) y fue respaldado por Forest Trends, NORAD y USAID. En el informe se analizan las siguientes regiones tropicales: Brasil, México, Perú, Colombia, Mesoamérica e Indonesia.

El informe se enfoca en la posibilidad de lograr mejores servicios y otros beneficios para las comunidades que dependen de los bosques, así como incentivar sus esfuerzos de protección de los bosques regionales a través de un enfoque de REDD+ jurisdiccional que abarque todo su territorio (programas de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación forestal, incluyendo sistemas de pago por desempeño) y Desarrollo Rural de Bajas Emisiones (DRBE). El enfoque jurisdiccional de REDD+ y DRBE reúne a todos los actores de una región, incluyendo a los pueblos indígenas y comunidades tradicionales, en la creación de planes de sustentabilidad. Además, asegura que los beneficios financieros de la protección de sus bosques, por ejemplo financiamiento de otros gobiernos o ventas de los bonos de carbono, sean distribuidos entre todos los actores.

“REDD+ jurisdiccional representa una oportunidad para abordar los problemas sistémicos que enfrentan los pueblos indígenas y tradicionales y sus bosques, cada vez más amenazados”, declaró Dan Nepstad, Director Ejecutivo de EII.

El informe fue publicado en un evento paralelo que organizó Earth Innovation Institute, el Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques, la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques y el Programa Salvadoreño de Investigación sobre Desarrollo y Medio Ambiente, el cual se enfocó en los pueblos indígenas y comunidades tradicionales durante la Reunión Anual del Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques que se llevó a cabo en Jalisco, México.