La reforestación puede ayudar a revertir las crisis relacionadas al clima y la extinción. Además, es rentable.


La reforestación puede ayudar a revertir no una sino dos crisis planetarias. La reforestación ofrece una de las mejores maneras de eliminar el dióxido de carbono de la atmósfera, convirtiéndolo en carbono sólido a través de la fotosíntesis y almacenándolo en troncos de árboles, ramas, raíces y el suelo. Además, la reforestación puede ayudar a iniciar la recuperación de los hábitats perdidos que amenazan con la extinción de hasta 1 millón de especies de plantas y animales, un cuarto de los seres vivos en la Tierra, según un reciente informe de las Naciones Unidas sobre la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas.

Un nuevo estudio muestra que la reforestación también puede ser rentable como solución climática. La reforestación tropical puede eliminar tanto o más dióxido de carbono de la atmósfera a un costo menor que muchas otras «tecnologías de emisiones negativas» (NETs) que podrían estar disponibles en el futuro. La reforestación tropical, junto con la deforestación tropical evitada, podrían representar hasta un tercio de una solución integral y rentable a corto plazo para el cambio climático. Estos son los resultados de un nuevo estudio realizado en Nature Climate Change sobre el costo de la reforestación en 90 países tropicales que realicé con colegas de The Nature Conservancy y la Universidad de Wisconsin.

Sobre la base de estos hallazgos, los países tropicales deberían acelerar la reforestación, y los países desarrollados deberían intensificar el financiamiento internacional para la reforestación, especialmente a través de las disposiciones del Acuerdo Climático de París relacionadas con la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques, y la regeneración de los bosques (REDD+). Siga leyendo para obtener una descripción más detallada de nuestros hallazgos, sus implicaciones políticas y nuestros métodos de estudio.

La reforestación es una solución climática natural rentable. Estimamos que la reforestación llevada a cabo desde el año 2000 será capaz de remover 103 mil millones de toneladas de dióxido de carbono de la atmósfera entre 2020-2050. Aumentar el ritmo de la reforestación tropical eliminaría cantidades sustanciales de dióxido de carbono adicional a bajo costo. De acuerdo con nuestro análisis, un hipotético precio de carbono a nivel de los trópicos de $20 por tonelada de dióxido de carbono (alrededor del precio actual en los mercados de carbono europeos y californianos) incentivaría a los usuarios del suelo a aumentar la reforestación lo suficiente como para eliminar 5,7 mil millones de toneladas adicionales de dióxido de carbono (5,6%) entre 2020-2050, lo que equivale a treinta años de las emisiones de gases de efecto invernadero de Kuwait.

Un mayor precio del carbono conduciría a más remociones. Un precio mayor de $50-100 por tonelada de dióxido de carbono, consistente con lo que se necesita para cumplir el Acuerdo Climático de París, aumentaría las remociones entre 15,1 y 33,3 mil millones de toneladas de dióxido de carbono (14,8-32,5%) entre 2020-2050, lo que equivale a treinta años de las emisiones actuales del Reino Unido o Japón. El precio del carbono para la reforestación tropical podría tomar la forma de pagos a los usuarios del suelo por cada tonelada adicional derivada del aumento del secuestro de carbono.

Al igual que los árboles, los beneficios de la reforestación comienzan siendo pequeños y crecen con el tiempo. Como se muestra en la Figura 1, un precio sostenido de carbono entre 2020-2050 eliminaría aproximadamente el doble de toneladas de la atmósfera en la segunda década (2030-2040) en comparación con la primera década (2020-2030), y tres veces más toneladas en la tercera década (2040-2050). Las remociones aumentan con el tiempo a medida que las áreas reforestadas en los primeros períodos continúan eliminando carbono en períodos posteriores.

Figura 1. MCurvas de costo marginal de abatimiento para el incremento de remociones derivadas de la reforestación tropical y la reducción de emisiones derivadas de la deforestación evitada.

El costo de la reforestación se compara favorablemente con otras tecnologías de emisiones negativas. Con la severidad cada vez más clara del cambio climático, el objetivo es encontrar «tecnologías de emisiones negativas» (NETs) que puedan eliminar el carbono de la atmósfera a un costo más bajo y a gran escala. Muchas de las NETs propuestas aún están a muchos años de ser viables, y ni que decir de su implementación a gran escala. La reforestación es una excepción: la fotosíntesis viene capturando el carbono de manera fiable durante millones de años. Comparamos nuestras estimaciones de costos para la reforestación tropical con las estimaciones de costos de Sabine Fuss y colegas para las NETs que podrían comenzar a funcionar en 2050. En base a los costos por tonelada, la reforestación tropical sería más rentable en 2050 que la bioenergía con captura de carbono y almacenamiento (BECCS) y la captura y almacenamiento directo del carbono del aire (DACCS). Sería tan rentable en 2050 como el carbón vegetal, y menos rentable que la meteorización mejorada o el secuestro de carbono en el suelo.

Evitar la deforestación es mucho más rentable que la reforestación en general… En promedio, evitar la deforestación es un orden de magnitud más rentable que la reforestación. La deforestación evitada ofrece diez veces más abatimiento que la reforestación a $20 por tonelada (55,1 mil millones de toneladas en lugar de 5,7 mil millones de toneladas), y siete veces más a $50 por tonelada (108,3 mil millones de toneladas en lugar de 15,1 mil millones de toneladas). Esta gran disparidad en la rentabilidad tiene sentido; se necesitan décadas para que la reforestación vuelva a generar el carbono que se pierde rápidamente debido a la deforestación.

…pero la reforestación es más rentable que evitar la deforestación en algunos lugares. Si bien es cierto que evitar la deforestación puede ser una mejor opción en promedio, ésta no se aplica en todas partes. La reforestación ofrece más abatimiento que la deforestación evitada a $20 por tonelada en 21 de los 90 países tropicales estudiados (y en 10 de los 77 países que se muestran en la Figura 2). De los 21 países en los que la reforestación es más rentable, 17 se encuentran en el África subsahariana, donde las tierras son abundantes y la capacidad de respuesta a los precios es alta.

Figura 2. Incrementos rentables de remociones de la reforestación y reducción de emisiones de la deforestación a $20/tCO2, 2020-2050, en 77 países tropicales. No se muestran los países con menos de 2,5 millones de toneladas de dióxido de carbono en ninguna de las opciones de mitigación (n=13). Los países que se encuentran por encima de la línea punteada tienen una reforestación más rentable que la deforestación evitada. Los códigos de país de tres letras son sacados de las Estadísticas Comerciales de la ONU. Los países de América Latina y el Caribe se indican en azul, los países del África subsahariana en naranja y los países asiáticos en verde.

La reforestación tropical y la deforestación evitada combinadas ofrecen hasta un tercio de una solución integral, rentable y de corto plazo para el cambio climático. Si bien evitar la deforestación puede ser una mejor opción en promedio, ambas se podrían y deberían llevar a cabo cuando sea rentable. En la Figura 3 se muestra un mapa de la reforestación rentable y la deforestación evitada. El potencial combinado de incrementar las remociones de la reforestación y reducir las emisiones de la deforestación a $20-50-100 por tonelada es de 161-123-192 mil millones de toneladas entre 2020-2050. Promediados en base a una década por año, esos niveles de mitigación representan, respectivamente, 10-21-33% de los 197 mil millones de toneladas de mitigación necesarias para 2020-2030 para mantener el calentamiento global por debajo de 2 °C. Esto apoya el hallazgo de un estudio histórico de 2017 realizado por Bronson Griscom y sus colegas, que descubrió que veinte Soluciones Climáticas Naturales en todo el mundo ofrecen más de un tercio de la solución rentable a corto plazo para el cambio climático.

Figure 3. a) Miles de millones de toneladas provenientes del incremento de remociones de la reforestación a $20 por tonelada de dióxido de carbono, miles de millones de toneladas de dióxido de carbono entre 2020-2050. b) Miles de millones de toneladas provenientes de la reducción de emisiones de la deforestación a $20 por tonelada de dióxido de carbono entre 2020-2050.

Entonces, ¿qué deben hacer los países y los estados?

¡Reforestar! La buena noticia es que muchas iniciativas de reforestación ya están en marcha. En el Desafío de Bonn de 2011, unos 50 países se comprometieron a restaurar cientos de millones de hectáreas de tierras deforestadas. En 2015, más de tres cuartos de los países incluyeron la reforestación en sus compromisos climáticos de París; Brasil, India y China se comprometieron a reforestar 82 millones de hectáreas, un área mayor a la de Texas. Pakistán planea plantar 10 mil millones de árboles. La ONU recientemente declaró que 2021-2030 sería una Década para la Restauración de los Ecosistemas. Y no solo los gobiernos nacionales han tomado acción, el estado de Yucatán en México pretende restaurar 550,000 hectáreas de bosque; el estado de Huánuco en Perú planea reforestar el 13% de la jurisdicción.

Sin embargo, el plantar árboles no siempre es igual. Nuestro documento consideró la reforestación utilizando tanto bosques naturales como plantaciones, y descubrimos que los bosques naturales restaurados absorben más carbono a lo largo del tiempo que las plantaciones, según un análisis de los datos de reservas de carbono de cientos de rodales de árboles tropicales publicado en 2016 por Kristina Anderson-Teixeira y sus colegas. Si bien las plantaciones comerciales de árboles pueden proporcionar un mayor impulso económico, los bosques naturales restaurados albergan más biodiversidad. En muchos países, la plantación de monocultivos ha sido la forma dominante de reforestación. Un documento reciente de Nature encontró que las plantaciones comerciales también dominan la reforestación planificada por los países, y los exhorta a priorizar la restauración de bosques naturales por encima de otros tipos de plantación de árboles. Además, algunos lugares pueden no ser apropiados para la reforestación, por ej. los pastizales nativos biodiversos.

Debido a que la reforestación puede ser costosa y también implica renunciar a otros usos alternativos económicamente valiosos del suelo, la financiación para la reforestación es crucial. Para las finanzas nacionales, los países pueden seguir el ejemplo del innovador sistema de transferencias fiscales ecológicas de la India, en el que el gobierno central transfiere más ingresos fiscales a los estados con mayor cobertura forestal, compensando a los estados por los bosques que han conservado e incentivándolos a que crezcan más bosques.

A nivel internacional, los países deberían aumentar la financiación para REDD+, las disposiciones del Acuerdo Climático de París relacionadas con la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques «más» la regeneración de los bosques. De estas actividades, la deforestación evitada ha recibido la mayor proporción de fondos basados en resultados hasta la fecha, en gran parte porque es la más fácil de monitorear. Pero las rápidas mejoras en el monitoreo podrían poner en marcha la financiación para la reforestación.

Cómo llegamos a nuestras conclusiones. Comenzamos nuestro análisis con mapas de dónde se encontraban los bosques tropicales en 2000 y en 2010. Definimos como “reforestación” cualquier cambio que alcanzó un umbral de cobertura arbórea de más del 30%, independientemente de si estos árboles eran bosques naturales o plantaciones de madera. Excluimos las plantaciones de aceite de palma (ya que las palmeras no son árboles) utilizando un mapa de plantaciones para países que representan el 87% de la producción mundial de aceite de palma.

Solo analizamos la reforestación en los trópicos porque no se tiene la seguridad de que la reforestación en otras partes del mundo tenga el mismo valor climático. En latitudes altas, las ganancias de secuestro de carbono pueden compensarse con las pérdidas de albedo, y las consideraciones económicas para la reforestación son generalmente diferentes en los países tropicales frente a los de clima templado. Otra investigación explora el potencial de la restauración de bosques en regiones templadas, por ejemplo, en los Estados Unidos.

Luego, determinamos qué características geográficas se correlacionaban sistemáticamente con más reforestaciones. Resulta que, desde 2000-2010, la reforestación fue generalmente mayor en tierras más bajas, más planas, ubicadas dentro de un área protegida y con niveles intermedios de cobertura forestal, así como en África y Asia, y en ciertos biomas. Utilizamos estos predictores para proyectar el patrón espacial de la reforestación en el futuro bajo un escenario habitual.

Uno de los factores predictivos más importantes de la reforestación fueron los ingresos potenciales de la agricultura: cuanto más dinero puedan obtener los usuarios del suelo de sus cultivos, éstos tendrían menos probabilidades de reforestar. Utilizamos esta relación para simular los efectos de un hipotético precio del carbono: cuanto más dinero obtengan los propietarios de los pagos de carbono, más probabilidades tendrán de reforestar.

Por cada precio de carbono, estimamos cuánto carbono se eliminaría de la atmósfera. Tomamos en cuenta el porcentaje de reforestaciones que se producen como bosques nativos en comparación con plantaciones de madera en diferentes países. Luego, modelamos la rapidez con que el carbono sería secuestrado, o talado, en diferentes tipos de bosques en distintos lugares y puntos en el tiempo, tomando como sustento una base de datos de cientos de masas forestales en todo el trópico. De esta manera, desarrollamos “curvas de costo marginal de abatimiento” para la reforestación tropical.

Aplicamos los mismos métodos para la deforestación, lo que permitió una comparación directa en todo el trópico de la rentabilidad de la reforestación y la deforestación evitada. Explicamos nuestros métodos de manera completa en el artículo.