2021
Feb

Una línea de crédito para la ganadería sostenible en Colombia

La ganadería convencional se encuentra entre las principales causas de emisiones relacionadas con la deforestación en Colombia. Pero un nuevo instrumento financiero fue diseñado para ampliar el acceso al crédito para los pequeños ganaderos, y podría convertir al sector en un contribuyente líder en el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones de Colombia.

Diseñado por una coalición de socios que incluye a EII, el Instrumento  de Transformación  Productiva Sostenible (ITPS) tiene como objetivo remodelar fundamentalmente la forma en que se realiza la ganadería en el país, mejorando los medios de vida y protegiendo los bosques.

“Esta es una nueva línea de crédito con varios componentes innovadores”, dice la Coordinadora de EII para Colombia, María Adelaida Fernández, bióloga de formación y doctora en economía, que formó parte del equipo que diseñó el instrumento. «Se trata básicamente de finanzas verdes en acción».

Colombia, uno de los países con mayor biodiversidad del mundo, no cumplió su promesa de lograr una cero deforestación neta en la región Amazónica para 2020. Después de años de reducir  la pérdida de bosques, las tasas comenzaron a subir poco después de que se  firmara  el  acuerdo de paz en el 2016, que terminó con cinco décadas de guerra civil. La deforestación es especialmente alta en la región Amazónica, que representó el 70% de la pérdida total de bosques en Colombia para el 2018.

Desde entonces, Colombia se ha comprometido a reducir sus emisiones anuales de Gases de Efecto Invernadero en un 51% para 2030, como parte de su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) al Acuerdo de París. Se espera que la mayoría de esas reducciones provengan del sector agroforestal.

Lograr este objetivo requerirá cambios sustanciales en el sector ganadero de Colombia, uno de los sectores agropecuario de más rápido crecimiento en la Amazonía y, según un informe de política de próxima publicación sobre el ITPS  de coautoría de Fernández, una fuente vital de ingresos para los agricultores más pobres.

El objetivo del ITPS es desenredar este nudo, incentivando a los ganaderos a introducir prácticas más sostenibles que, si se llevan a cabo a gran escala, podrían contribuir a la mayoría de las reducciones de Colombia bajo su NDC y al mismo tiempo aumentar los ingresos de algunos de los productores más pobres del país.

Al otorgar préstamos de hasta $20 millones de pesos colombianos (aproximadamente US $5600) a tasas muy reducidas, los posibles prestatarios deben comprometerse con prácticas sostenibles que fomenten la regeneración de pastos degradados y la protección de los bosques actuales. El mecanismo también incluye un componente voluntario que compensaría a los prestatarios hasta en un 25% de sus créditos a cambio de «liberar»   pasturas degradadas para la regeneración natural.

Para garantizar el cumplimiento, se envían equipos de asesores técnicos a las fincas antes y durante el proceso de préstamo para evaluar la capacidad productiva de una finca y la cobertura forestal existente, y para apoyar a los agricultores en su transición a métodos más sostenibles. Fernández señala que este componente de asistencia técnica es fundamental para el éxito del ITPS.   

«Si los prestatarios no invierten el dinero de la manera correcta, no verán mejoras en la productividad y, por lo tanto, ningún aumento en los ingresos, lo que inhibirá su capacidad para pagar el préstamo», explicó. “La asistencia técnica es clave, porque aquí estamos hablando de cambiar la cultura ganadera”.

Como en gran parte del mundo en desarrollo, el crédito para los pequeños productores sigue siendo muy limitado en Colombia, donde solo el 10% de los productores tiene acceso al crédito. Por temor a los altos riesgos e incertidumbres asociados con la agricultura a pequeña escala, los bancos en su  mayoría son reacios a otorgar préstamos a los pequeños agricultores,  por no tener garantías que ofrecer. La situación se ve agravada por la concentración de la propiedad de la tierra en Colombia, donde menos de la mitad de los pequeños productores mantienen títulos de propiedad sobre sus tierras.

Sin acceso a capital, la mayoría de los pequeños ganaderos de Colombia no pueden invertir en alternativas sostenibles, sino que se basan en métodos tradicionales que implican, entre otras actividades, la tala regular de bosques para sembrar nuevos pastos.

Uverney Gutiérrez es un ganadero del municipio de Morelia, ubicado en el Departamento de Caquetá, uno de los dos departamentos – el otro es Guaviare – donde en 2019 se lanzó el programa piloto para probar la eficacia y factibilidad del ITPS. Ambos departamentos se encuentran entre los que tienen las tasas más altas de deforestación del país.

El ranchero Uverney Gutiérrez utilizó una parte del préstamo del ITPS para erigir una cerca de alambre en su rancho en Caquetá, uno de los dos departamentos del Amazonas donde se implementó un programa piloto del programa ITPS.

“A través de este programa logramos una mejor comprensión de la importancia de dividir los pastos y mejorar los bosques”, dijo Gutiérrez, entre los 67 beneficiarios del ITPS en Caquetá. “En el pasado talamos los bosques, pero gracias a este proyecto hemos llegado a ver los bosques como un beneficio para nosotros y para los animales”.

“Estoy muy contenta con ITPS”, exclamó Sonia Martha Pinzón Donado, una de los 35 ganaderos del Guaviare que participó en el piloto. Ella utilizó el préstamo para “mejorar la calidad de mis pastos y de mi finca, mejorar mi producción de ganado y liberar media hectárea” para la regeneración.

La ganadera Sonia Martha Pinzón Donado apartó una porción de su pasto para la regeneración luego de recibir capacitación técnica como parte del préstamo del ITPS.

Muchos de los préstamos otorgados se utilizaron para apoyar cosas como cercas eléctricas para la rotación  de potreros y la regeneración de los pastos, así como semillas de mayor calidad que pueden ayudar a mejorar la salud y el aumento de peso del ganado, reduciendo la cantidad de  área en pastos. Los incentivos adicionales para la protección de los bosques también mejoran la retención de agua del suelo al tiempo que brindan sombra al ganado.

El ITPS es apoyado por el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario de Colombia (FINAGRO), así como por financiamiento internacional de Noruega, Alemania y Reino Unido a través del programa Pago por Resultados REDD+. El cual fue diseñado por FINAGRO con el apoyo del Global Green Growth l Institute, Earth Innovation Institute y FEDEGAN como parte del programa Visión Amazonía, del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Los próximos pasos se centrarán en los esfuerzos para ampliar el programa  e  incluir a medianos y grandes ganaderos, con el fin de lograr mayores impactos a escala del paisaje y encontrar fuentes de financiamiento permanentes, incluso a través de los programas existentes como la “Línea Especial de Crédito – LEC” en Colombia.

“Este tipo de instrumento no es solo una solución o necesidad para los pequeños productores, sino para todo tipo de ganaderos del país, donde la reconversión sostenible es tan importante”, explicó Javier Ortiz Bahamón, coordinador Colombia-Perú de la Alianza para los Bosques Tropicales (TFA) y parte del equipo que diseñó e implementó el ITPS.

Según Fernández, «Si esto es implementado de manera correcta, puede convertirse en la principal vía para mejorar el sector ganadero en Colombia”